
A principios de los años 60, se traslada a Europa donde realiza cursos en la Academia de Bellas Artes de San Marcos en Italia. En 1962 es aceptado en el Monasterio de Santa MarÃa de la Pierre-qui-Vire, en Saint-Léger-Vauban en Francia; 5 años después se retira del monasterio.
En sus pinturas, donde aparecen rostros, frutas y edificios en paisajes solitarios, la sÃntesis, el silencio, la tranquilidad y la contemplación, son una búsqueda por hacer contrapeso a la violencia y la frivolidad del mundo material.
Además de dedicarse a la pintura, durante sus años formativos realizó restauraciones de arte religioso y atuendos litúrgicos. En 1995 diseñó el monasterio de Santa MarÃa de la EpifanÃa, ubicado en una vereda de Guatapé, Colombia.
